Una semana más embriagado con el aroma de una emoción vital desmesurada, como una sensación existencial fruto de la interceptación de la onda de la vida por la inconmensurable Fuerza del Amor. ¿Acaso no eso precisamente lo que hace que lo no visible se haga visible? ¿No es precisamente esa intersección la provocadora de un espasmo cósmico en la Figura del propio cuerpo...
Otra semana más experimentado una dulce sensación anuladora de cualquier reminiscencia de inquietud o duda, poseído por un entusiasmo lúcido configurador de sentido y que suelta una silenciosa carcajada frente a toda esa hipocresía levítica que ya no es capaz de servir de alibí ni tan siquiera a los más políticos del lugar.
Una semana más embriagado de una felicidad luminosa que potencia mi lucidez crítica al tiempo que acrecienta mi sensibilidad hacia fenómenos culturales de indiscutible relevancia.
Semana de Epifanía enigmática entrando de lleno en celebraciones que más habrían de parecernos míticas que laicas, pero pensar hoy en un anclaje metafísico del valor es como soñar con una izquierda política realmente comprometida. Hállome embriagado de amor y me percibo realizando un sorprendente viaje a borde de un falucho extraído de la memoria de los grandes tiempos, y con Ella vuelo hacia "Los Gigantes"...
Viaje licuescente, maravilloso, sugerente en epatar un alma radiante ya fundida para siempre en una convivencia recíproca. Qué momentos, qué éxtasis. Un carrusel de sensaciones y emociones elevadas a un plano casi metafísico.
Pensamientos, reflexiones, dibujos imaginarios estarcidos sobre una superficie inexistente, una semana más presa del sublime arrebatamiento propio de un estado cuasimístico y observando la contracción del tiempo hacia la consecución natural de mi sino...
Una semana más de aproximación hacia mi particular cenit lumínico. Presento mi carta petitoria, contemplo extasiado un objeto como si de una pintura sobre él se tratase, de tal modo que su visión me transporta directamente hacia el universo de su eterna potencia de fragilidad, que me remite al pensamiento oscuro sobre la mía.
Una semana más de aproximación hacia un maravilloso objetivo que no es meta sino principio, no final sino comienzo, el despertar a una vida que habrá de estar signada por la entrega mutua, la comprensión, el cuidado abnegado y el arrebato diario. Al acariciar su delicada piel nos hallamos de pronto a borde de un mágico queche realizando una suntuosa travesía ...
Otra semana más y una menos para obtener la bendición del Gran Ojo ubicado en su inaccesible torre de sangre y muerte, vida y opacidad, pórfido y obsidiana, en la misma encrucijada que ahora puedo divisar desde el desnudo otero de mi razón, como una última piedra miliar que me señalara la proximidad de un nuevo territorio anímico.
Otra semana más inserto, clavado, en medio de este particular ecúmene laboral sujeto a todo tipo de estridencias, restricciones, promociones, alharacas, mudanzas y torturas psicológicas de diversas categorías profesionales.
Una semana más que me entregará progresivamente a la visualización real de una unión que dentro de muy poco practicaré del mismo modo, una joya hábilmente requisicionada a los habituales rituales de paso y consenso sociocultural. El proceso eclesiástico de aquiescencia es arduo y la venerable institución trata fructuosamente de ir a la raíz del asunto sin reparar en mientes.
XXX de La Fura dels Baus: la diseminación virtual de Sade
La Fura dels Baus, la mítica compañía fundada en 1979, con Àlex Ollé y Carlos Padrissa a la cabeza en su dirección artística, y tras el arrasador éxito de su particular visión del mito fáustico que con tanto acierto llevaron a la gran pantalla...
Una semana más inundado por el esplendente e imaginario sonido de un gamelán hecho de cristal, que emite un leve quejido transparente, bajo cuya superficie ondulatoria puede adivinarse la materia de lo enigmático. Una identificación acuciosa con que comenzar a componer el mosaico de teselas fabricadas con la misma esencia de los sueños. Un viaje tan imaginario como real al fondo de la felicidad extrema.