En pos de este aniversario buscamos incesantemente el auténtico significado del término "artístico". Más desde la intuición que desde la reflexión. Por eso mismo nos valdría cualquier aproximación nacida casi desde lo automático que se hace presente de un modo abrupto.

Yo he tenido la fuerte sensación de que todo se repite, de que todo conlleva un orden predecible e interno, siendo así que el arte se nutre finalmente de los mismos parámetros y que es una función definible, modificable, capaz de construirse con la misma sintaxis y la misma semántica, en diferentes combinatorias, pero siempre partiendo del mismo material de base. La clave residiría por tanto en la forma de presentar esos elementos. La literatura, por ejemplo, accedería a una reinvención, recreación, de la realidad desde la propia realidad de su forma. Se crearía un nuevo significado a partir de una nada flotante, como una piscina llena de insectos que al ser recogidos y arrojados lejos dejasen entrever una fluctuación cristalina, un reflejo de algo profundo e incognoscible. La sinonimia estructural anularía los intentos personales de renovación. De hecho esos impulsos de cambio ya estarían en el seno de su propia posibilidad de desarrollo, no serían más que variaciones concretadas.

Lo fundamental en la obra artística consistiría también en una regresión al origen y la posterior reducción a la esencia, haciendo uso tal vez de una mirada velada, medio desenfocada, que acierta a conectar con los arquetipos imaginarios residentes en nuestra más recóndita memoria inconsciente. Ahí residiría el enigma de la diferencial repetición de lo mismo. Y sin duda también esto tendría que ver con nuestro propio estatuto como sujetos parametrizados en el campo del lenguaje gracias a la función de la palabra.

Lo dicho hasta aquí os demanda algún comentario ad hoc y la lectura mesurada del comentario sobre una auténtica obra de arte. A saber:

Jean-Luc Godard: Elogio de amor. El maestro Godard, uno de los inmortales junto a Rohmer o Truffaut, se renueva y reinventa una vez más el lenguaje cinematográfico hasta sus últimas posibilidades expresivas. Un film bello, poético, de una densidad reflexiva abrumadora, que juega con múltiples voces narrativas (si es que tal expresión tiene sentido en el cine godardiano) y construye un sistema autorreferencial de citas que a su vez se arma desde la archivística cultural "fuera de campo"... Godard sólo hay uno, inclasificable, inimitable, y en esta sublime ocasión ofrece una poética visual y acústica acerca del misterioso funcionamiento de la memoria y de la propia imagen como material conductor o aislante de la información transmitida, sumergiéndose en una articulación conceptualmente muy compleja capaz de ordenar a su modo un caos donde conviven temas eternos: Amor y Muerte, Política y Religión, Vida y Existencia, Arte y Cine, Realidad y Simulacro, Memoria e Identidad, Cognición y Desconocimiento, Percepción y Mirada. Al tiempo que semejante prodigio sucede ante nuestra perpleja mente, Godard trabaja la imagen con un blanco y negro cargado de sugerentes sombras, un color sobresaturado en busca de la sustancia vital que la alimenta, y lo hace para finalmente conmover en una secuencia tan melancólica como dolorosa. Mi consejo para quien de los culturetas (esta es una experiencia cultureta sin igual) se atreva con tan inolvidable encuentro, es que sencillamente se deje llevar por la mano maestra de Godard, que abra sus sentidos más internos y reaccione casi instintivamente cuando el imparable torrente de pensamiento y sensación comience a llegarle de modo enigmático y fragmentado, para que así esa reacción tenga la libertad de resignificar "archivísticamente" el material recibido y sea capaz de estructurar/proyectar por sí misma un sentido intransferible sobre/a lo visto y oído durante el metraje. Que trabaje el pensamiento, el instinto y la memoria. Godard nos lleva al origen del origen, allí donde a ese "intrépido fabricante de ideas" que es el hombre, imposible adulto, tal vez le sea dado estar finalmente a solas consigo mismo. Acompañado, eso siempre, de su especular imagen. Deleite total para la inteligencia y los sentidos.

)( parentesys.es )( La cultura al alcance de todos )

Piensa en Arte
Fecha de publicación: 2004-07-27 17:33:00, por Adrián Martínez Buleo   (visto: 1222 veces)   (a 5 personas les ha parecido interesante)
Fuente:

Fotos de este contenido: si quieres añadir fotos, pulsa el botón Fotos

    
    


© parentesys.es - Todos los Derechos Reservados

Piensa en Arte

Comparte este contenido con todos tus amigos.



 Portada  :: Sección El Rincón del Cultureta

   El Rincón del Cultureta en Google  :: Buscador de El Rincón del Cultureta      Creación de páginas web de El Rincón del Cultureta

Opiniones sobre el artículo

Las opiniones que aquí se escriban deben hacer un uso cívico y respetuoso de la libertad de expresión. El administrador de parentesys.es se reserva el derecho de eliminar aquellos comentarios que no lo cumplan, o que no aporten información útil sobre el contenido arriba publicado.


 No hay opiniones. Sé el primero en escribir sobre este artículo.

Escribe tu comentario

Tu nombre: [obligatorio]

Título: [obligatorio]

Tu sitio web: (escríbelo con http://) [opcional]

Tu email: (lo mantendremos privado) [obligatorio]

Contenido: [obligatorio]

Código de seguridad anti-spam:*