Una semana más asaltado por una serie de cuestiones y pensamientos directamente relacionados con el inefable misterio de la existencia. Tratando de seguir de alguna forma la aseveración de Adorno, me esfuerzo por no decapitar mi pensamiento para de esta forma poder adquirir un cierto sentido de lo trascendente. Ello me remite a imaginar las complicadas relaciones entre la ética y al religión, entre una supuesta autonomía moral y una teonomía de la cual parte en gran medida una supuesta fundamentación última del precepto conductual. Haz el Bien y no el Mal. Trato de tomar aire y me sumerjo plenamente en la gran exposición que tanto el Museo Thyssen-Bornemisza y como la Fundación Caja de Madrid dedican al gran Paul Gauguin (1848-1903) y los orígenes del simbolismo. Quedo extasiado con la primera parte del recorrido, la comprendida en el museo y de la que me gustaría destacar particularmente el capítulo denominado "Eva y los dioses", donde el palpable primitivismo simbólico del pintor se vehiculiza a través de una figura femenina transmisora de un sentido de oscura y enigmática belleza. Y qué decir de ese maravilloso cuadro que el gran artista llamó "Visión del sermón", y que es un prodigio de composición capaz de hacer convivir en la misma escena la dimensión natural y la sobrenatural íntimamente entrelazadas, una imaginándose a la otra, en un equilibrio perfecto. El cuadro de Gauguin, rechazado en su día por el párroco de la iglesia de Nizon, anula cualquier atisbo de perspectiva, de profundidad, y utiliza la forma y el color para representar lo imaginario mediante una continuidad con el plano de realidad. La influencia de las estampas japonesas se deja notar (grabados de Hiroshige y de Hokusai). La lucha del ángel con Jacob se deja sentir. Y por una extraña asociación pienso de repente en la figura trágica de Walter Benjamín y en su sobrecogedora descripción del ángel que contempla las innumerables víctimas del pasado y nada puede hacer para evitar verse arrastrado por el huracán inmisericorde del progresivo futuro. Él lo decía a propósito de otra maravilla pictórica cuya autoría pertenece al genial Paul Klee, "Angelus novas", para así ejemplificar su concepción del devenir histórico y la escindida condición humana. Tal vez sólo el enigma residente en una auténtica obra de arte pueda ofrecernos claves para interpretarnos a nosotros mismos. Una superficie bidimensional referenciado sentidos alusivos a otros muchos y más recónditos secretos… Es el momento adecuado para abandonarme a ese resplandor que ahora me inunda de nuevo y alzar mi desfalleciente índice hacia su temblorosa luminosidad. PUSH IT ANAMNESIS:

Andrey Zvyagintsev: El Regreso. Profunda y enigmática película la de este realizador ruso que ganó merecidamente con ella la Mostra de Venecia 2003. Un aire de tragedia insoslayable se filtra desde las primeras tomas del fondo marino que ya parecen remitirnos, como luego más adelante se confirma, a profundas regiones de la mente donde suelen vivir sepultados secretos inconfesables. Pero no nos confundamos al respecto ; nada más lejos de la intención del autor que el tratar de ofrecer una historia de recuerdos traumáticos o catarsis explosivas provocadas por cierto psicoanálisis « salvaje », es más bien todo lo contrario, pues contando con una historia de marcado carácter edípico no se deja atrapar por las seducciones fáciles ofrecidas por esta temática y opera la indagación en los afectos profundos a través de una sobriedad densa remarcada por la quietud plomiza de una paisajísica que pesa en los personajes haciendo resaltar su extravío y enorme soledad. Dos niños son enfrentados casi brutalmente con la repentina llega de su padre (excelente Konstantin Lavronenko), un hombre brusco y hermético que decide arrancarlos momentáneamente de los brazos protectores de la madre con el consentimiento callado de la misma, para comenzar un viaje hacia un recóndito lugar más allá de todo contacto humano. La figura paterna se erige aquí en toda su terrible magnitud amenazante, castradora, siendo al mismo tiempo foco de temor y admiración, provocando en consecuencia afectos contrapuestos de amor-odio y lanzando un interrogante fundamental a sus hijos que les hará cuestionarse el sentido de los actos del Padre y los suyos propios : ¿Cuál es mi auténtido Deseo en relación a vosotros, mis hijos ? ¿En qué consiste en verdad mi deseo que no es otro que el deseo del Padre ? Y el hijo ha de interrogarse una vez más : ¿Qué es lo que desea que yo también deseo ? Aquí precisamente, en medio de estas solicitudes y demandas encubiertas, es donde se juega todo el núcleo central del film puesto que sabiamente Zvyagintsev no opta por la solución asentada en la rivalidad por el amor materno, sino que aisla precisamente la figura materna, la convierte en espectral, y propone la confrontación entre hermanos por la ganancia del afecto paterno, más que eso, la ganancia de la Palabra del Padre : la Revelación. Cobra forma una cierta dimensión bíblica, bien señalada por el imaginario del libro que el más pequeño de los hijos abre para ver una antigua foto familiar en que poder reconocer al nuevo intruso recién llegado, que se alza entonces como una poderosa corriente textual para la interpretación de las decisiones aparentemente arbitrarias y hasta crueles que el progenitor pone en práctica con sus vástagos en ciertos momentos muy tensos de la película. Pero aquí el mensaje oculto, el mysterion, no es exactamente el de un don transformador recibido y libremente aceptado, es más un vacío o una ausencia sobre la que circula la perplejidad de los sentimientos sin poder dar cuenta de su auténtico significado real. Y es al sobrevenir el accidente de la muerte cuando los hijos acceden a un nivel existencial totalmente diferente porque ese hecho terrible reclama ser repudiado, ocultado, borrado de la faz del espíritu mediante el trabajo selectivo de la Memoria. No es otro el sentido del último álbum fotográfico proyectado por el realizador, ejemplo y testimonio de cómo la sucesión preparada por una cierta memoria icónica puede ofrecer un nuevo significado, que es relato fabricado, tranquilizador y redentor para la oscura y fatídica novela familiar. Cine compacto y sin fisuras. Muy Buena.

)( parentesys.es )( La cultura al alcance de todos )

Memoria de las víctimas, víctimas de la memoria.
Fecha de publicación: 2004-10-20 09:28:00, por Adrián Martínez Buleo   (visto: 1305 veces)   (a 6 personas les ha parecido interesante)
Fuente:

Fotos de este contenido: si quieres añadir fotos, pulsa el botón Fotos

    
    


© parentesys.es - Todos los Derechos Reservados

Memoria de las víctimas, víctimas de la memoria.

Comparte este contenido con todos tus amigos.



 Portada  :: Sección El Rincón del Cultureta

   El Rincón del Cultureta en Google  :: Buscador de El Rincón del Cultureta      Creación de páginas web de El Rincón del Cultureta

Opiniones sobre el artículo

Las opiniones que aquí se escriban deben hacer un uso cívico y respetuoso de la libertad de expresión. El administrador de parentesys.es se reserva el derecho de eliminar aquellos comentarios que no lo cumplan, o que no aporten información útil sobre el contenido arriba publicado.


 No hay opiniones. Sé el primero en escribir sobre este artículo.

Escribe tu comentario

Tu nombre: [obligatorio]

Título: [obligatorio]

Tu sitio web: (escríbelo con http://) [opcional]

Tu email: (lo mantendremos privado) [obligatorio]

Contenido: [obligatorio]

Código de seguridad anti-spam:*