El escenario que se abre ante mí me deja contemplar, mientras hago avanzar el recorrido como si de una película se tratase, una serie de objetos que despiertan mi curiosidad hasta el punto de hacerme reflexionar sobre su estatuto y la calidad de los mismos. Un "objetivo" fotográfico atrae poderosamente la atención. Es como si la mirada inerte de la máquina absorbiese lentamente la mía hasta hacerme aparecer del revés, desde dentro, en un desdoblamiento imposible. Mi ojo fusionado con el del aparato fotográfico es ahora un observador interior que se empeña en fotografiar un territorio oscuro, sombrío, desamarrado y algo confuso. El de la mente.

[Click]

Creo haber deducido, escuchado, leído o soñado algo como que existe una curiosa y doble paradoja respecto al concepto de calidad en la cultura de masas, y que tiene que ver con la infancia, con el procesamiento de la información y su experimentación dentro de esa enigmática y decisiva etapa del desarrollo. El niño maneja una vivencia del tiempo y del espacio muy distinta a la del adulto. El infante no juzga ni prejuzga utilizando una lógica racional con el objeto de valorar unos contenidos concretos y obtener un resultado valorativo de tal o cual signo. El niño no establece una diferenciación entre sujeto que evalúa y objeto evaluado, digamos que anula la distancia entre observador y objeto observado para identificarse con ese objeto, fluyendo con su conocimiento, transformándose al mismo tiempo en una parte del mismo y en continente de todo él. El niño se hace uno con el objeto y se deja penetrar por él, hasta el punto de formar una masa cognoscitiva que sólo puede arrojar una conclusión necesaria sobre aquel: es bueno, es interesante, soy bueno, soy interesante. Es lo mismo. Si algo despierta interés y gusta entonces no hay lugar para la duda, el objeto en sí es magnífico, del todo, sin fisuras. En nuestro caso, el de los adultos que ya hemos accedido a la etapa del razonamiento lógico-deductivo, el de las hipótesis y comprobaciones experimentales, la cosa funciona de la manera contraria, en numerosas ocasiones prejuzgando el objeto casi antes de conocerlo, pero siempre estableciendo o tratando de establecer una distancia de conocimiento que nos permita su manipulación intelectual con el fin de trocearlo y sintetizarlo las veces que haga falta para lograr una aproximación lo más sustancial posible (eso creemos) a la esencia del mismo.

Lo doblemente paradójico surge desde estas coordenadas y contextualizado en un funcionamiento psicosocial como el nuestro actual. Tiene lugar por un lado una infantilización total en la demanda de goce y por otro una exigencia de calidad narcisista de carácter omnipotente. De esa manera se vive instalado en ejes existenciales infantiles, provocando como efecto una engañosa tendencia hacia lo excelente (esnobismo), pero sin recuperar el flujo experiencial-valorativo que sí caracteriza a la infancia y que antes hemos referido con detalle. El adulto-niño hiperconsumista trata de valorar según una exigencia de calidad y así traiciona la esencia de la cultura de masas creada precisamente bajo una óptica genuinamente infantil: todo producto cultural contiene el mismo valor y éste sólo en función del gusto del consumidor. Pero el adulto-niño, a pesar de abrazar con efusividad esta filosofía en un primer momento, se ve impelido por su propia dinámica narcisista a exigir la mejor calidad para él, porque sencillamente se lo merece, y entonces entra a valorar el producto masivo que le sirven, sintiéndose entonces traicionado, maltratado por igual y de idéntica manera que otros miles de individuos-masa, y buscando como contrapartida una calidad señalizadora, distintiva, dentro de ese magma informe de banalidad. Esta así atrapado dentro de un círculo vicioso irresoluble, que se multiplica sobre su carácter como lo haría un infinito sobre un cero tomado falsamente como uno. La masificación del consumo cultural tiene entonces el efecto curioso de aniquilar dentro del consumidor su valoración positiva acerca del producto cultural seriado que tiende a igualar en valor y méritos cualquier manifestación cultural aplicando por sistema reglas puramente mercantiles de éxito, fracaso, visibilidad y ventas. Es decir, el hiperconsumista reniega de la alta cultura para llegar a convertir su propio gusto, cada vez más distinguido y exigente, en la única alta cultura válida para él y para todos los demás, y haciéndolo además sobre bases estrictamente económicas, imaginarias y narcisistas. 

[Click]

A punto de escudriñar con fruición una de las miradas más demoledoras sobre la América profunda en "Los Americanos", el mítico libro fotográfico de Robert Frank, del que Kerouac llegaría a decir: "después de ver estas imágenes, terminas por no saber si un jukebox es más triste que un ataúd".

[Click]

Disco del grupo de glam rock Bang Tango, titulado "Dancin´ on Coals", del año 1991, con Joe Lesté como solista y Michael Thomas y Ryan Seelbach extrayendo contundentes sonidos hard de sus respectivas guitarras eléctricas. Completan Lance Eric al bajo y Timmy Russell en la batería.

[Click]

Varias conmemoraciones nos llegaron al mismo tiempo, cada una como si fuera heraldo de la siguiente; las contemplo desde la platea del salón, un espacio funcional vestido con muebles de tonalidad clara cuyos huecos son aprovechados una y otra vez para la colocación y reordenación continua de contenedores de películas y discos de música. También es cierto que una particular behetría azota algunas de las colecciones apretadas unas contra otras dentro de una estantería que distribuye un espacio limitado para que los contendientes se lo disputen en silencio. A veces se oye un cierto batir de tapas que denota el cruento combate que las páginas han entablado entre sí, al socaire de una preferencia no siempre asumida o confesada. Algunos de los soldados en conflicto dirimen sus diferencias desde falsas oposiciones de espacio y tiempo.

Al girar mi cabeza hacia la derecha, iluminada la estancia con tenues reflejos que se originan en una lámpara vulgar, cuyo diseño recuerda vagamente a un candelabro con varios brazos que albergan bombillas afiladas, observo concentrado toda la serie de pensadores contemporáneos que constituye, por sí misma, en su propia y secuencial ordenación, un recorrido por lo más granado del pasado siglo XX si de lo que se trata es de ofrecer aproximaciones al misterio de la realidad desde múltiples ámbitos de conocimiento e interpretación: Freud, Nietzsche, Marx, Darwin, Reich, Marcuse, Bobbio, Hawking, Eliade, Lefebvre, Adler, Jung, Elliot, Sartre, Lacan, Althusser, Aranguren y un larguísimo etcétera. Sólo veo fantasmas.

De Marcuse se halla presente, hierático y olvidado, ese enorme tratado y que tanta influencia (SOS)tuvo en su momento titulado "El hombre unidimensional". Un diagnóstico lúcido y áspero nacido de la inteligencia de un filósofo capaz de haber aunado con algo de acierto y mucho coraje las aportaciones marxistas y freudianas para tratar de liberar al hombre moderno de sus cadenas represoras de carácter inconsciente, es decir, de esas ataduras psicosociales responsables de numerosas inhibiciones y neurosis. Sin duda lo fue, enormemente leído e influyente en aquel ya legendario Mayo del 68 del pasado siglo XX, cuyos ecos todavía podemos escuchar en las infinitas crisis de principios e ideas que nos asuelan sin descanso, sin tregua, en cada propuesta y con cada opción política presentada en la escena pública de la política.

[Click]

Aquella revuelta de origen estudiantil y más tarde extendida a capas proletarias, aquella "efervescencia revolucionaria" plagada de sueños, imaginación, anhelos, rabia, aburrimiento, antiautoritarismo, apatía, contestación, rebelión y, ¡ay!, profundo dogmatismo sectario de partidos y facciones que provocó a la postre una ceguera sobre los auténticos enemigos que hubiera sido necesario derrotar para conducir con éxito aquella energía profundamente liberadora (la furia antiautoritaria tuvo que incluir entre sus objetivos a comunistas y maoístas, no haberles dejado que sus delirios totalitarios eclipsaran las ansias de libertad nacidas de las entrañas de una juventud que supo leer como nadie la tragedia que se cernía sobre su -hasta ese momento- predecible existencia) hacia metas de auténtica transformación social.

[Click]

Me gustaría comprender el abismo insondable que se adivina en "La fragua de Vulcano" de Velázquez y penetrar a fondo dentro de su auténtico significado artístico.

[Click]

Deleitable concierto de música sacra a cargo de la coral polifónica de Getafe.

Introito y Lacrimosa del Réquiem de Mozart.

Sanctus de la Misa de la coronación de Mozart.

Gloria y Credo de Vivaldi.

Pater Noster de E. Talamantes.

Zum Agnus Dei de Schubert.

In Paradisum del Réquiem de Fauré.

Hallelujah de El Mesías de Haendel.

In Cena Domini de J. Ramón Martínez Reyero (también director del coro).

En el transcurso del concierto se produce un suceso que nos llena de profundo regocijo. El pianista Carlos Díez Martín, recién salido de una intervención quirúrgica que fue la causa de que este mismo concierto fuera suspendido en anteriores fechas, amén de ofrecer un repertorio impecable, nos deleita con el transvase (paso de un fluido melódico de un recipiente sonoro a otro) de batuta operado por el director para dirigir el maravilloso Credo de Antonio Vivaldi. La gente en pie, el joven muy emocionado, los aplausos se prolongan durante varios minutos, miro mis palmas y aparecen peligrosamente enrojecidas.

[Click]

Palabras de Ángel González, historiador del arte: "¿Por qué ha de gustarle a uno el arte de su tiempo, caiga quien caiga? La gente sencilla, a quien estaba destinado el arte -porque el arte si es algo es la casa de los pobres-, ha sido anulada. Ya no se oyen risas en las exposiciones".

Mi gran amigo Oscar, hombre de profundos conocimientos musicales y de impa(r/g)ables inquietudes culturetas, y yo nos tronchamos de risa al entrar en un recinto donde se expone arte contemporáneo en suelo y paredes. Un camino de cristales rotos traza una pobre metáfora acerca del camino vital del consumo. Otras cosas son aun peores. Un (con toda probabilidad) crítico afectado nos clava su mirada. Ahora nos toca reírnos de la crítica.

[Click]

Para Ionesco el arte era algo inútil, sí, pero añadía que el hombre no podía de ninguna manera llegar a prescindir de lo inútil. Por eso precisamente sigue gozando en y a través de su sufrimiento, un sufrimiento inútil.

[Click]

Nos atraviesa la dialéctica soma / seme (cuerpo / muerte). Lacan inventó el neologismo de "corpsistencia" ("corpie" es cadáver y "corp" cuerpo) para tratar de unir ambos términos. La muerte habrá de entrar en el órgano (lo real como trozo de carne) para convertirlo en un cuerpo. Luego el cuerpo es órgano que se ha cadaverizado, el órgano-carne ha tenido que cadaverizarse para llegar a ser Cuerpo. Así que el símbolo modifica lo real matando a "la cosa".

[Click]

El Otro es matriz de deseo, le dará la pulsión al cuerpo-sujeto al libidinizarlo con su palabra. Es lo primero que aparece para el sujeto, ese lugar del Otro. Después aparecerá el Cuerpo. Es decir, del organismo-naturaleza se pasa al cuerpo-sujeto mediante la pulsión.

[Click]

Me veo-visto y me siento-escuchado en este objetivo fotográfico en que me hallo atrapado, dentro de un Espejo cóncavo.

[Click]

Nuestro saber es siempre un saber en falta. Sólo resta fotografiar hadas, espectros que habitan ese vacío.

[Click]

Urgido y dispuesto el bolígrafo, escribir es ya, en su mismo proceso, un acto reflexivo donde se cuelan delirios a través de los alabañales que conducen a los temblorosos trazos perfilados sobre la noche del alma. Poemas escritos en negro sobre negro.

[Click]

Tratar de inventar un personaje imposible duplicando el velado para mejor desvelar.

Le he dicho a mi querido amigo Jorge algo parecido a: "He sido ferviente convencido de que la salvación en la tierra era posible mediante un cambio radical dentro de la estructura económica de producción capitalista. El socialismo real lo intentó y dio como resultado el Gulag. La mentalidad no cambia porque se socialicen los medios de producción. Lo que hace la gente es ofrecer como sacrificio su propia libertad para salvaguardar el vacío constituyente del Otro, del Gran Hermano, para que la Ideología constituyente del todopoderoso Partido no se entere de que en realidad no es nada, de que su sustancia proviene de la creencia ciega de la gente. Determinado tipo de socialismo hace una operación muy hábil aprovechándose de las mutaciones ocurridas en la modernidad y estableciendo como propios una serie de coordenadas humanistas que no son otra cosa que determinados valores cristianos (no católicos sino cristianos) pasados por el filtro de la laicidad y legislados finalmente como derechos. Creemos en la democracia pero sabemos que la gente, el desgraciado erial cultural en que esta apisonadora mercantilista ha convertido las miles, millones de conciencias supuestamente pensantes ahora mismo anda como a ciegas con su capacidad de raciocinio crítico, llevándose por clichés y modelos televisuales a la hora de organizar y ejercer su derecho al voto. Para mí la solución pasaría por volver al siglo de Pericles pero el retorno al futuro está difícil. No veo modelo alternativo a este ultraliberalismo asolador. De hecho las revoluciones supuestamente libertarias han degenerado todas en un inmisericorde capitalismo de Estado. Lo que sí me parece claro es que hay contradicciones estructurales que han de ser analizadas a fondo para pretender subvertir las bases sobre las que se originan".

[Click]

¿Cómo imaginar a un genio como Johan Sebastian Bach produciendo sus magistrales obras en un contexto que no fuera el del protestantismo barroco?

[Click]

Así que finalmente me revelo sobre bases estrictamente económicas, imaginarias y narcisistas.

)( parentesys.es )( La cultura al alcance de todos )

INVENTA[RIOS] II
Fecha de publicación: 2008-09-27 02:09:28, por Adrián Martínez Buleo   (visto: 1477 veces)   (a 7 personas les ha parecido interesante)
Fuente:

Fotos de este contenido: si quieres añadir fotos, pulsa el botón Fotos

    
    


© parentesys.es - Todos los Derechos Reservados

INVENTA[RIOS] II

Comparte este contenido con todos tus amigos.



 Portada  :: Sección El Rincón del Cultureta

   El Rincón del Cultureta en Google  :: Buscador de El Rincón del Cultureta      Creación de páginas web de El Rincón del Cultureta

Opiniones sobre el artículo

Las opiniones que aquí se escriban deben hacer un uso cívico y respetuoso de la libertad de expresión. El administrador de parentesys.es se reserva el derecho de eliminar aquellos comentarios que no lo cumplan, o que no aporten información útil sobre el contenido arriba publicado.


 No hay opiniones. Sé el primero en escribir sobre este artículo.

Escribe tu comentario

Tu nombre: [obligatorio]

Título: [obligatorio]

Tu sitio web: (escríbelo con http://) [opcional]

Tu email: (lo mantendremos privado) [obligatorio]

Contenido: [obligatorio]

Código de seguridad anti-spam:*