Una semana más totalmente signada por la reincorporación a las tareas laborales, que no laboralistas, tras unas festividades dominadas por la triste realidad de un auténtico cataclismo natural. ¿Se venga tal vez la vida de tanto asedio brutal y de tanta indiferencia nacida en el seno de los más poderosos? Inútil es hallar explicaciones o justificaciones a lo que se resiste a toda interpretación con sentido. Pero sólo en un fondo de sentido dado por nosotros podemos soportar una catástrofe de semejante magnitud. El bombardeo mediático y la limpieza periódica de conciencia es desgraciadamente otra y siempre la misma historia. Todos sufrimos la tragedia del dolor y todos volvemos a sufrir la esencial debilidad de nuestra propia libertad. Queremos rebelarnos contra el monismo de violencia absoluta en la base de la racionalidad moderna, luchar por una alternativa a la violencia diacrónica de la maldita historia occidental, anhelar una verdad distinta en la experiencia estética ofrecida por el arte, tal vez revitalizar una posible (piedad, sí, piedad por lo que un día fue posible) cultura trágica en la línea que une a un Hölderlin con Nietzsche, Heidegger y finalmente Gadamer… Pero ¿todo es y sólo es interpretación? ¿Existen verdades transhistóricas? Curiosamente ahora sólo puedo pensar en los arriesgados experimentos musicales que algunos excepcionales grupos e intérpretes, caso de The Uri Caine Ensemble, operan como forma de reactualizar constantemente un legado musical que sigue completamente vivo, alejando de su repertorio una fijación en formas ancestrales y supuestamente definitivas. Para demostrarlo su trabajo tan provocativo como innovador sobre las variaciones Goldberg de Bach, una prodigios cumbre de creatividad donde la exploración novedosa no anula la esencia que late en la obra original del genio. Finalmente, y tras haber sufrido una leve y enigmática suspensión etérea, autorizo de nuevo al portero de mis sentidos que abra la puerta hacia el mundo exterior (qué metáforas tan acertadas y bellas nos regaló la prodigiosa carmelita abulense) y me permita discernir con más claridad aquel baile luminoso que en estos momentos se adueña por completo de mi campo de visión. Ella sabe tan bien como yo que la pasión absoluta sobreviene únicamente cuando se reúnen en un mismo gesto existencial una voluntad inquebrantable animada por una vocación experimentada como eterna, es decir, cuando de alguna forma nos percibimos atravesados por un empuje que catalogamos de "propio e íntimo" a pesar de provenir de una instancia desconocida. El Amor. PUSH IT EXPANSIVE:

Sue Brooks: Una historia japonesa. Toni Collette nos ofrece una sugerente interpretación en la que resulta ser una conmovedora historia de amor, que si bien no satisface todas las expectativas que levanta cuando opera un inesperado giro de guión a lo largo de una estremecedora secuencia, sí acierta sin embargo a transmitir toda la angustia y el vacío que puede llegar a experimentar un ser humano cuando de repente se ve asaltado por aquello que creía más alejado de su propia vida: la muerte. Una muerte entendida como fatalidad o consecuencia de un infortunio maldito que podría haber sido evitado con tan sólo un ligero comentario previo o una palabra o un gesto o una decisión alternativa aparentemente sencilla. Cuando golpea así, sin previo aviso, como mofándose de cualquier pretensión de continuidad al modo de una macabra broma que no terminamos de creer, todo parece derrumbarse a nuestro alrededor y lo que antes parecían nimiedades bajo nuestro control total ahora se transforma vertiginosamente en un entorno de extrañeza habitado por un absurdo incomprensible. Es justo lo que le sucede a nuestra excelente protagonista (¿quién no ha disfrutado con ella en la surreal boda de Muriel o compartido su congoja a través de un cierto sexto sentido?) cuando su incipiente amor japonés le es arrebatado brutalmente cuando ambos se disponían a disfrutar de una actividad previsiblemente inocua. El dolor, la perplejidad, el asombro ante esa monstruosidad percibida como profunda injusticia de la vida, la responsabilidad autoimpuesta y la culpa se darán cita dentro de la elaboración de un íntimo duelo cuya resolución se nos antoja excesivamente complaciente y acomodaticia, sí, pero que tal vez no pueda ser diferente para un personaje definido con las pinceladas de la adaptación constante a la supervivencia. ¿Y qué mejor manera de soportar el peso de la culpa que sumergirse de nuevo en la cotidiana existencia sabiendo que nuestra presencia trastocó durante un breve instante la infeliz existencia de un amante para darle un nuevo significado a sus obligaciones? Interesante.


)( parentesys.es )( La cultura al alcance de todos )

Expansivo
Fecha de publicación: 2005-01-10 19:13:00, por Adrián Martínez Buleo   (visto: 1064 veces)   (a 5 personas les ha parecido interesante)
Fuente:

Fotos de este contenido: si quieres añadir fotos, pulsa el botón Fotos

    
    


© parentesys.es - Todos los Derechos Reservados

Expansivo

Comparte este contenido con todos tus amigos.



 Portada  :: Sección El Rincón del Cultureta

   El Rincón del Cultureta en Google  :: Buscador de El Rincón del Cultureta      Creación de páginas web de El Rincón del Cultureta

Opiniones sobre el artículo

Las opiniones que aquí se escriban deben hacer un uso cívico y respetuoso de la libertad de expresión. El administrador de parentesys.es se reserva el derecho de eliminar aquellos comentarios que no lo cumplan, o que no aporten información útil sobre el contenido arriba publicado.


 No hay opiniones. Sé el primero en escribir sobre este artículo.

Escribe tu comentario

Tu nombre: [obligatorio]

Título: [obligatorio]

Tu sitio web: (escríbelo con http://) [opcional]

Tu email: (lo mantendremos privado) [obligatorio]

Contenido: [obligatorio]

Código de seguridad anti-spam:*