La bisabuela de Ladi Di Saul Dibb ofrece un lujoso acercamiento al sufrimiento de un personaje histórico frustrado por la época, pero prefiere centrarse en su vena amarillista antes que en el contexto histórico.

El cine de época, de fastuosidad palaciega, intrigas sentimentales aristocráticas, cierta superficialidad y aparatosos vestidos ‘rococós´ lucidos con enormes pelucas es algo que parece atraer a una actriz de moda como es la británica Keira Knightley. Cada una a su modo, ‘Orgullo y prejuicio´, ‘Piratas del Caribe´ y ‘Expiación´ han dado la pauta para el apego de la estrella hacia este subgénero. La propuesta más densa y estricta de esta tendencia se materializa en ‘La Duquesa´, adaptación a la pantalla de la novela de Amanda Foreman sobre la vida de la duquesa de Devonshire que ha llevado a la pantalla el también británico Saul Dibb. Ubicado a finales del XVIII, el filme narra la atormentada vida de Georgiana Cavendish, conocida dama inglesa que contrae matrimonio pactado por su familia con el duque William Devonshire a los diecisiete años. La falta de amor, el desprecio y el único objetivo por parte del duque de engendrar un vástago que continúe la línea sucesoria hacen que la joven Georgiana comience a ejercer de imagen pública en fiestas y reuniones sociales, dejando ver un carácter abierto y rebelde, incluso evidenciando unas evolucionadas ideas políticas Es así, el ‘biopic´ de una mujer convertida en icono de su tiempo por su carisma y por el afecto que despertó en el corazón del pueblo, a pesar de los desplantes de su esposo, que incluso incluye en su matrimonio como amante a la mejor amiga de la duquesa, Lady Bess Foster, lo que hace que Georgiana busque consuelo en su amor de juventud, el apuesto Charles Grey. Esta infelicidad interna, camuflada de normalidad de cara al populacho, a simple vista, encuentra varios paralelismos con Lady Di, figura a la que Foreman se ha encargado de vincular en el linaje familiar (supuestamente el personaje protagonista era su bisabuela), equiparándose en que ambas fueron iconos de una época, en su elegancia y en simpatía de cara al ciudadano, pero desgraciadas al sufrir la indiferencia de unos matrimonios traumáticos. Según Dibb, se trata de una coincidencia involuntaria. Pero en el fondo, es una estrategia publicitaria que evidencia una semejanza acentuada en las coincidencias de ambas vidas.

La fascinación por esta mujer adelantada a su tiempo se delimita a los problemas palaciegos en ‘La Duquesa´, a la potenciación de esas carencias emocionales y la obligatoriedad conyugal de tener un varón que prosiga la estirpe de los Devonshire. Es una mirada despiadada a la aristocracia, donde el espectador se expone, a modo de voyeur, a las vicisitudes y tristezas de la duquesa, como seguidor de esos recovecos sentimentales de puertas adentro que se daban en los grandes palacios. Asistimos así a una función de vaivenes sobre el matrimonio de los duques de Devonshire y a los movimientos funcionales que van componiendo el drama interno de una mujer torturada que se rebela ante esta sumisión a los imperativos sociales y conyugales. Georgiana ocultó sus penas abriéndose a los círculos sociales y la política, terreno en el que fue una figura importante. Sin embargo, a Bibb parece no importarle este contexto. Ajustándose a las pautas literarias de Amanda Foreman, ‘La Duquesa´ pasa por alto la clara ideología política de la dama, su acercamiento social a grandes figuras de la literatura y de la política y su influencia en las convicciones de aquellos convulsos tiempos sociopolíticos y únicamente se percibe en un par de conversaciones de lujosas mesas y a la aparición pública que hacía que el público se triplicara según quién diera la soflama política de turno. La película se ciñe así a una construcción personal concretada a la vida personal de la duquesa de Devonshire, como un retrato amarillista al sufrimiento de un personaje histórico frustrado por la época. ‘La Duquesa´ no es más que una mirada de folletín a la transformación de jovialidad y el ímpetu rebelde de la joven en servilismo e incomprensión dentro del entorno de lujo y frialdad en el que se mueve. Saul Dibb va mostrando, mediante acertadas elipsis, el progreso del personaje, ya sea por sus numerosos alumbramientos, como por su declive como persona. Y es de valorar lo bien que aprovechan los escenarios para evidenciar su academicismo, captando con minuciosidad todos los pormenores ambientales de la época para seguir un patrón que se apoya en la estética y en la serenidad formal por encima de cualquier tentativa innovadora.

Sin embargo, todo ello conlleva a que todos sus movimientos sean previsibles y superficiales, ya sea en el argumento como en la forma de narrarlo. Es algo que Dibb busca en todo momento. Es el modo que tiene el cineasta de atribuir la frialdad a aquella nobleza convencional y estancada, hastiada y parsimoniosa que ha extendido su actitud a los tiempos modernos. ‘La Duquesa´ se asienta en un guión esquemático que no ofrece ninguna sorpresa. Tampoco es la intención de sus responsables, puesto que la dinamización de todo el entramado se va produciendo gracias las bellas imágenes que compone Guyla Pados, casi siempre circunscribiendo los planos al cerrazón emocional al que están sometidos sus personajes (cuando hay lujosas panorámicas o apertura visual corresponde a una metáfora de ficticia libertad) y la siempre agradecida partitura de Rachel Portman. La dirección artística está cuidada al detalle y la elegancia georgiana de la moda de la época, recreada con majestuosidad por Michael O´Connor fue debidamente recompensada con el Oscar al mejor vestuario en la pasada edición de estos premios. Podría decirse que es una película agradecida a la vista por su escrupulosa corrección. Pero poco más. Otra dimensión a señalar es la descompensación que existe en el apartado interpretativo. No porque Keira Knightley se anteponga a sus ‘partenaires´ en cuanto a eficacia, aunque que haya que reconocer que la joven actriz le pone todo su talento al personaje. Si no porque dado el maniqueísmo excesivo del texto, los personajes de un inmenso Ralph Fiennes o de secundarios como Charlotte Rampling, Hayley Atwell o Dominic Cooper quedan desdibujados en sus respectivos roles como meros artilugios a merced de una carencia de profundidad desproporcionada para lo que podría haber sido un filme de época ejemplar.

‘La Duquesa´ deja una soporífera sensación de insustancialidad, que funciona a medias como melodrama oscuro, encorsetado en la fatalidad personal de su heroína, que certifica un enaltecimiento de modelos de mujer que supieron sobreponerse a una época de injusticias y que, con la cabeza bien alta, representan paradigmas de lucha femenina, asumiendo fracasos y subsistiendo como iconos a lo largo del tiempo a pesar de la adversidad, la coacción y la tragedia pospuestas a la imagen pública.

Miguel Á. Refoyo "Refo" © 2009

fuente: http://refoworld.blogspot.com/2009/04/review-la-duquesa-duchess.html

)( parentesys.es )( La cultura al alcance de todos )

La Duquesa (The Duchess)
Fecha de publicación: 2009-05-12 09:05:36, por admin   (visto: 2754 veces)   (a 4 personas les ha parecido interesante)
Fuente:

Fotos de este contenido: si quieres añadir fotos, pulsa el botón Fotos

    
    


© parentesys.es - Todos los Derechos Reservados

La Duquesa (The Duchess)

Comparte este contenido con todos tus amigos.



 Portada  :: Sección Cine  incluye estas Críticas de Cine en tu web ActricesActores

   Cine en Google  :: Buscador de Cine      Creación de páginas web de Cine

Opiniones sobre el artículo

Las opiniones que aquí se escriban deben hacer un uso cívico y respetuoso de la libertad de expresión. El administrador de parentesys.es se reserva el derecho de eliminar aquellos comentarios que no lo cumplan, o que no aporten información útil sobre el contenido arriba publicado.


 No hay opiniones. Sé el primero en escribir sobre este artículo.

Escribe tu comentario

Tu nombre: [obligatorio]

Título: [obligatorio]

Tu sitio web: (escríbelo con http://) [opcional]

Tu email: (lo mantendremos privado) [obligatorio]

Contenido: [obligatorio]

Código de seguridad anti-spam:*