Enemigos Públicos de Michael Mann (2009). Bien, sin temor a equivocarnos, el gran Michael Mann ha firmado, tal y como reza la publicidad de su reciente lanzamiento en DVD, un clásico instantáneo. Así es. Para nuestro eterno deleite cinéfilo no dejaré jamás de recomendar la que sin duda merece entrar por méritos propios en la historia del cine como una de las mejores y más logradas muestras de revitalización de una categoría mítica, imprescindible, la del cine de gangsters. Y es que Mann nos regala una obra inmensa, alambicada, profunda y sombría acerca de toda una época dolorosamente signada por una crisis económica brutal y la configuración tenebrosa de nuevas tácticas tentaculares de poder a expensas, utilizándolos pues, de individuos difuminados en la borrosa línea separadora del bien y del mal. Pero la odisea (también Dillinger es un Ulises en perpetuo movimiento que huye sin parar… de sí mismo) del protagonista es también un atinado estudio psicológico (¡y sin ofrecer farragosas explicaciones causales o aclaratorias!) acerca de los mecanismos capaces de transformar una personalidad que arrastra importantes carencias emocionales en una máscara obturadora con que identificarse y actuar. La visita de Dillinger (se me agotan los calificativos para Johnny Depp) a la comisaría cuando cruza su mirada con su propia fotografía, y el prodigioso último tramo cuando contempla a Clark Gable en la pantalla de cine ejemplifican perfectamente lo que sostengo. Sin olvidarnos de la destrucción moral que el perseguidor (perfecto Christian Bale) acaba sufriendo en lo que finalmente desencadena una toma de consciencia dolorosa asediada por la culpa. Todo es inteligencia, ritmo, contundencia y acierto en una película que deja profunda huella y cuya magistral secuencia en el bosque encierra más cine en estado puro que la mayoría de los estrenos de la última década. Violenta, arriesgada, frenética, emocionante y trágica, la obra de Mann consolida definitivamente a su director, mal que les pese a algunos, como uno de los más importantes e insobornables creadores contemporáneos. Digámoslo y gritémoslo: una absoluta e incontestable Obra Maestra.

Acompañamos la sublime cinta de Mann con música de la era Dillnger, Enemigos Públicos duros y peligrosos. Atención: este enlace NO ES DE LA BSO de la película pero es muy recomendable para ponerse en contexto. Eso y ver la cinta por supuesto. ¿A qué estáis esperando?

Fats Waller – Alligator Crawl

 

M. Butterfly de David Cronenberg (1993). Cronenberg, siempre arriesgado y visionario, es un autor que suele deslumbrarnos con su extraordinario talento, y prueba de ello lo constituye esta joya poco conocida dentro de su amplia filmografía pero no por ello menos importante o interesante. Al contrario. Su aproximación y particular mirada al inmortal personaje mundialmente conocido a través de la ópera de Puccini no puede ser más compleja y ambigua, proponiendo una lectura desmitificadora donde la naturaleza del amor muestra su proximidad y dependencia del goce perverso, así como las claras vinculaciones entre erotismo y muerte, figurando diferentes máscaras o semblantes donde lo masculino y femenino se atreven a gozar juntos, pero sin tocarse, hasta forzar una transformación imposible culminada con la aniquilación total. Obra singular, poderosa, extrañamente poética y desasosegante, nos muestra al mejor Cronenberg respaldado por las actuaciones impecables de Jeremy Irons y, sobre todo, de un portentoso John Lone. Final sorprendente, inquietante y trágico. Magnífica.

 

Cazador blanco, corazón negro de Clint Eastwood (1990). Una película dura y sombría que nos habla sobre los claroscuros del creador y las diversas máscaras que lo habitan. Para ello el gran Clint se mete en la piel del director de “La Reina de África” que es asediado por una obsesión mortífera: cazar a un elefante africano, una imposición compulsiva cuyas motivaciones más profundas ni él mismo llega a comprender por completo. Con un guión espléndido y una puesta en escena elegante y sobria, marca de la casa, el maestro aprovecha para deconstruir el propio semblante masculino forjado a lo largo de su carrera como actor y ofrece a cambio una mirada compasiva (pero sin sentimentalismos) y reflexiva (pero sin racionalizaciones) acerca de lo que significa destruir y crear. Una auténtica lección de arte y de vida. Excelsa.

 

Abre los ojos de Alejandro Amenábar (1997). Antes del telefilme “Mar adentro” Amenábar todavía presentaba su candidatura para convertirse en uno de los realizadores más importantes del panorama patrio e internacional. Incomprensiblemente las ínfulas de gran autor sin cuajar le están convirtiendo en un director tan desproporcionado como previsible. Todavía puede volver a rodar maravillas como ésta. Talento no le falta. “Abre los ojos” es una película densa y absorbente, con ramificaciones sociológicas y filosóficas que en absoluto lastran un guión muy entretenido que sabe apegarse adecuadamente a los códigos del thriller y el suspense… para subvertirlos mejor y en el momento adecuado. Sobra decir que la adaptación norteamericana da pena. Mientras tanto, nosotros continuamos confiando en su próxima iluminación. Amenábar: Open your eyes!!

 

El dulce porvenir de Atom Egoyan (1997). Este personalísimo e inclasificable realizador, responsable entre otras de la perturbadora “Exótica”, nos encandila con esta no menos inquietante historia que compromete una mirada  poética y trágica sobre un acontecimiento brutal que trastorna la existencia de todos los habitantes de un pequeño pueblo canadiense. La cámara de Egoyan, silenciosa, pausada, tensa, genera su propio ritmo expresivo y construye un artefacto visual perfecto, de tiempo fragmentado y estructura discontinua (vale también la inversión de calificativos), que nos va introduciendo poco a poco dentro de una pesadilla habitada por el dolor, la pérdida, el vacío, los monstruos edípicos y la necesaria (casi obligada) recomposición de la existencia para enfrentar el incierto e impenetrable porvenir. La lectura efectuada del clásico relato “El flautista de Hamelin” nos atornilla a la butaca y opera una vuelta de tuerca intensa y despiadada a nuestras expectativas más convencionales, para desarticularlas por completo e hipnotizarnos y mesmerizarnos a través del influjo de unas imágenes absorbentes cuyo poder sugestivo perdura en nuestra memoria mucho tiempo después de concluida la memorable función. Una obra de referencia, de culto, permanente, fascinante. ¿Obra Maestra? ¿Cómo lo habéis adivinado?

 

Quantum of solace de Marc Forster (2008). Título con doble y audaz sentido: el ansiado solaz del guerrero y el abrasador desierto como metáfora de la aridez  existencial (pequeño solaz y ¡cuanto de sol hace!). La continuación, pues, de las accidentadas aventuras de un atribulado James Bond, marcado ahora por el cruel signo de la venganza en busca y captura de los responsables de la muerte de su amada Vesper. Tras la magnífica y extraordinaria Casino Royale (2006), posiblemente la mejor de toda la saga, Bond se halla sumido en un estado de rabia profunda, incontrolable, acicateado por una culpa imborrable que no puede quitarse de encima y cuya única forma de aplacar es a través de una violencia tan dura como efectiva. Sin llegar a las cimas de la anterior entrega, y comenzando con las concesiones inverosímiles en persecuciones y caídas al vacío, la película compone un interesante retrato de un hombre asaltado continuamente por sus demonios interiores que trata desesperadamente de encontrar un resquicio por donde dejar penetrar la compasión y la vida. Al final lo conseguirá con ayuda de otra mujer marcada por el trauma y con la misma pulsión de revancha que anima todas las acciones del 007 más oscuro y atormentado de los últimos tiempos. Daniel Craig crece y crece en cualquier personaje que se decida a interpretar. Su Bond, si no deviene la habitual caricatura superyoica (también en sentido freudiano), seguirá dando mucho que hablar, y a fe que para bien.

 

Creepshow de George A. Romero (1982). Siempre resulta una experiencia placentera y reconfortante para todos aquellos que en su día (o noche) nos sentimos acongojados merced a estas irreverentes historias de humor macabro y en una edad donde nuestra imaginación todavía añoraba jugar con los clics de Famobil, así resultábamos de lelos y candorosos. El propio Stephen King es el protagonista de la segunda historia, y produce un gozo especial experimentar el relato en que Ted Danson (Cheers) resucita para vengar su asesinato y el de su amante a manos del marido cornudo y ultrajado (Leslie Nielsen), sin olvidarme por supuesto de la paródica y genial creación del monstruo que habita dentro de una caja olvidada en un oscuro rincón de la Universidad. Eso sí, os lo aseguro, la visión de las cucarachas continúa dándome auténticos escalofríos.

 

Un cruce en el destino de Terry George (2007). Una historia durísima sustentada en dos interpretaciones mayores: Joaquin Phoenix y Mark Ruffalo. Del primero está casi todo dicho, uno de los grandes, ahí están "Gladiator", "Quills" o "Todo por un sueño" para demostrarlo. Ruffalo es menos conocido pero no por ello peor actor, al contrario, se defiende perfectamente en drama y comedia y suele participar en proyectos realmente excelentes: "Collateral" , "En carne viva", y la que nos ocupa: "Un cruce en el destino", donde da vida a un padre atormentado por la responsabilidad y el remordimiento. La película se ve en un suspiro y ofrece una confrontación Phoenix-Ruffalo memorable. ¿Cómo sobrevivir a la irrupción de la tragedia desde diferentes estados de implicación emocional? Con material de telefilme Terry George sabe trascender los tópicos para hacer que sus criaturas ofrezcan una amarga disertación acerca de la ira, la culpa, la redención y el perdón. Muy recomendable.

 

Up de Pete Docter (2009). Pixar nos está acostumbrando mal, muy mal. Cada nueva entrega se espera con mayor expectación y ellos, nada, sin fallar, a lo suyo, una obra maestra tras otra, como si fuera sencillo mantener el listón rayando esas cumbres. Si “Ratatouille” ya alcanzaba cimas que parecían difícilmente superables, ahora nos regalan esta joya llamada UP, una película enorme, mayúscula, maravillosa, capaz de ofrecer puro divertimento al igual que dosis puras de emoción y humanismo (bien entendido) perfectamente canalizadas a través de la historia de este anciano que pone a volar su casa rumbo a un destino muy especial, ese que le iluminará la existencia al mostrarle una verdad tan profunda como transparente: la auténtica aventura es la de la vida compartida, la del amor construido día a día, con dedicación y esfuerzo, mediante la entrega mutua y esos infinitos detalles cotidianos que acaban por conformar eso que damos en llamar sentido de la existencia. Si el prólogo ya resulta un prodigio de síntesis y hondura emocional, la extraordinaria escena en que el viejo capta el auténtico significado de su viaje hace que broten nuestras lágrimas y sintamos una empatía sincera con esa animación que desprende más vida que cientos de actores de carne y hueso. Una de las mejores películas de los últimos años y un ejemplo para todo tipo de cineastas interesados en filmar la verdad y no alguno de sus múltiples sucedáneos. No puedo dejar de hacer mención de un hecho absolutamente contrastado, comprobado y confirmado: Pixar siempre acierta. Obra Maestra.

 

Pagafantas de Borja Cobeaga (2009). Nos viene estupendamente hablar de esta comedia para dar una buena lección a mucho o casi todo de lo que nos venden como bueno (Juno verbigracia) y que no es más que eso, más de lo mismo, sin sustancia y lo peor, sin gracia. Extraordinaria película de Borja Cobeaga esta PAGAFANTAS, con un actor que clava el papel principal (Gorka Otxoa) y la aparición estelar de Julián López, integrante de Muchachada Nui, al que se echa de menos en más de una escena. La película es una comedia de apariencia ligera que nos interesa desde el principio porque sabe lanzar con astucia e inteligencia esas cargas de profundidad que nos descubren la desconsolada amargura que supone alimentar una esperanza con pocos visos de cumplirse. Cuenta con momentos verdaderamente desopilantes. Y el final no tiene desperdicio. Hay que verla.
)( parentesys.es )( La cultura al alcance de todos )

FILMOLITOS (VII)
Fecha de publicación: 2010-02-04 08:02:42, por Adrián Martínez Buleo   (visto: 4661 veces)   (a 6 personas les ha parecido interesante)
Fuente:

Fotos de este contenido: si quieres añadir fotos, pulsa el botón Fotos

    
    


© parentesys.es - Todos los Derechos Reservados

FILMOLITOS (VII)

Comparte este contenido con todos tus amigos.



 Portada  :: Sección Cine  incluye estas Críticas de Cine en tu web ActricesActores

   Cine en Google  :: Buscador de Cine      Creación de páginas web de Cine

Opiniones sobre el artículo

Las opiniones que aquí se escriban deben hacer un uso cívico y respetuoso de la libertad de expresión. El administrador de parentesys.es se reserva el derecho de eliminar aquellos comentarios que no lo cumplan, o que no aporten información útil sobre el contenido arriba publicado.


 No hay opiniones. Sé el primero en escribir sobre este artículo.

Escribe tu comentario

Tu nombre: [obligatorio]

Título: [obligatorio]

Tu sitio web: (escríbelo con http://) [opcional]

Tu email: (lo mantendremos privado) [obligatorio]

Contenido: [obligatorio]

Código de seguridad anti-spam:*